He llenado mi vida de formularios, de horas de metro y esperas en largas colas sin fin para entregar papeles. Cuestionarios, no hacer nada, pereza desorbitada y aburrimiento crónico. Juegos de ordenador, armarios caóticos atestados de disfraces y zapatos impares, apuntes, libros y horas de televisión desperdiciadas. La nevera, la sed y otra vez la nevera. La observación y mirar una y otra vez el móvil, cada minuto. Con esperanza, ya sabes.
Hoy no hay sitio para la melancolía de los días solitarios y
calurosos de verano, hoy solo tengo tiempo que perder contigo.
Maravillosa entrada, Alba.
ResponderEliminarGracias.
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