miércoles, 27 de abril de 2011

Resfriado primaveral


Vuelta a la rutina y sinceramente… ¡qué bien! Lo necesitaba.
Llevo un tiempo sin ser yo, sin querer ser yo. Me habría gustado dormir y no despertar hasta que todo haya pasado, pero ya está pasando, e inevitablemente he de estar despierta y aprender todo lo que pueda de esta situación no muy buena. Hay veces que estoy muy  bien, y otras, en cambio, las cosas se tuercen, o las tuerces, según desde el punto donde se mire.
Acuérdate de cuando coges un resfriado, de esos gordos, que ponen la nariz como una lija, y que te dejan como un trapo, hecho un auténtica, hablando mal y pronto, una mierda. Cuando estamos bien, no nos acordamos de que estamos bien, y sin embargo, como echamos de menos cuando estamos mal estar bien.
Supongo que echo de menos estar bien. Echo de menos no pensar en ti. Echo de menos muchas cosas de cuando estaba bien. Pero, no lo puedo negar, y no sé si será positivo o no todo esto, pero estoy aprendiendo. Aprendiendo muchas cosas, aprendiendo que la vida da palos, y sobre todo, cuando menos te los esperas. Supongo que me hará más fuerte, pero creo que también más desconfiada. Espontanea, impulsiva, sentimental y pasional. Supongo que ahora pensaré más las cosas antes de hacerlas…
Por ahora, me limitaré a curar mi resfriado, ¡qué jolines!, que fuerte vino…

sábado, 23 de abril de 2011

Mi cuesta arriba


Madre mía, ¡qué presión! Odio estas cuatro paredes de mi habitación… ¿Alguien podría derribarlas por mi? Gracias. Yo, por ahora, iré haciendo la maleta, por si me tengo que marchar.
Necesito salir, lo sé. Necesito tomar aire, respirar y seguir adelante. Me he estancado un poquito, es que las cuestas arriba son duras y da igual si estas acompañado o no, ya que todo el esfuerzo es cosa tuya. Supongo que cuando venga la cuesta abajo, todo irá mucho mejor, y solo espero eso.
Esto, es sólo para darme autoánimos… aunque, en realidad, las cuestas arriba tampoco son tan horribles, desde arriba, claro. Cuando todo ya ha pasado.

miércoles, 20 de abril de 2011

Vaya lío, ¿eh?


Mirar por la ventana y ver como poco a poco el día se nubla, y sin embargo, sentirte bien. A veces las cosas no salen como esperas, te llevas desilusiones, y en muchas ocasiones, nada depende de ti. A todos nos ha pasado. A ella también le ha pasado, hace poco. Nada serio. Sólo quedar, hablar y demás… pues vale. Tampoco pretendía tener nada serio. Las cosas son así. Cobarde.
Es curioso como el ser humano tiene miedo simplemente a la vida, al cambio que, sin duda, vendrá. A tirarte al vacio sin saber si el golpe vendrá pronto o si no lo hará nunca. Está claro, que si no te tiras, no lo sabrás. Vuelvo a decir, cobarde.
Vaya, se está nublando más de la cuenta. Mirar por la ventana y ver una nube increíblemente oscura encima de ti, y sin embargo, sentirte bien. Con ganas de salir y mojarte de esa lluvia que caerá para todos igual. Empaparte y sentirte vivo, después de todo. Dicen que después de la tormenta llega la calma, pero la tormenta no ha hecho más que empezar y sólo quiero empaparme. Eres un cobarde.
Dejaré que el tiempo pasé, que pase la tormenta que tanto te asusta, con sus truenos y rayos, y quizás, cuando tengas el valor de saltar al vacío sin saber cuándo llegará el golpe, quizás, te lleves el golpe, porque quizás, no haya nadie esperando. Corbarde.

martes, 19 de abril de 2011

Error


"Suelo cometer muchos errores, y seguramente sea por que cuando quiero algo, lo intento. Esto, este mensaje, también será  un error, pero no lo puedo evitar y me equivocaré otra vez y otra más y otra, si hace falta.
No entiendo nada. Y sólo quiero poder entender por qué. Sé por qué lo estoy pasando mal. Eso lo tengo claro. Pero, sólo dime ¿por qué? ¿me lo merezco? Porque si me lo merezco, genial… pero si no, ¿por qué?
Tan sólo dime que no te gustó estar conmigo en la azotea del círculo… y este será mi último mensaje, y todo lo que decía de acabar mal, acabará, no sé si bien o mal, pero  sin intentarlo, seguro."

Cobarde o mentiroso, te dejo elegir

Hoy es el cumpleaños de mi amiga Ariadna...


Hoy ha sido uno de sus peores cumpleaños y todo por un tío. ¡Qué pena damos! y ¿por qué? supongo que eso mismo se preguntará ella. ¿Por qué? hay cosas que no podemos explicar, y después de dos citas estupendas, un mensaje fatídico lo estropeo todo. ¡Qué error más tonto! Sólo quedan ganas de marcar su teléfono y gritar: ¡cobarde! o quizás ¡mentiroso! y creo una de las dos sería la correcta... sin duda. 

Una noche, de un 18 de abril, una luna llena en el cielo iluminó una lágrima sincera de alguien que sin duda alguna es valiente. Valiente por creer en el amor, por entregarse sin tapujos y sobretodo, valiente por llorar a causa de dos citas maravillosas. 

domingo, 17 de abril de 2011

¿Una peli?

Sí, me voy a poner una peli de llorar, y voy a llorar todo lo que mi vergüenza no me deja hacer sin más... 
No tengo ningún motivo para estar mal, ninguno, sólo tú.

sábado, 16 de abril de 2011

Sí.

Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma. 

Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola. 

He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto, como un viaje. 

Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma. 


Pablo Neruda. 

Un segunda forma de empezar

Ya empecé... quizás no es la mejor forma de empezar, pero es como me siento, y de eso trata esto, de decir lo que siento y pienso cuando me apetezca, sin dar cuentas a nadie. Llorar, si me apetece mientras escribo o reir ¿quién sabe?

Una forma de empezar

Tengo la impresión de que algo va mal... y a lo mejor es sólo eso, la impresión. Pero está ahí, y no veas como jode.