Sí, he venido a buscar la inspiración al lugar donde jamás
podría encontrarla, escondida está.
Soy la rara que va a conciertos sola. Soy el águila que se
escapa. Soy la que creía que el ángel dormido no despertaría. Para dormir, para
soñar por siempre.
Porque en los sueños no pasa nunca nada. Tienes que
despertar para hacerlo realidad.
Soy. Para ser y no ser y no saber. Soy la música que se
escapa y ya no vuelve. El momento que pierdes. Soy los demonios que encierro y
que algunas veces se marchan a jugar.
Se va, se escapan y no sé si volverán. Da igual que todo
esté bien, porque yo ahora no veo nada.
“Mira hacia arriba y emociónate. Es tu momento y estás solo
con él” me dijo.