Hoy pensaba dedicarte mi última entrada, hoy iba a ser la última vez que escribiría para ti. Pero sé que no será así, sé que no será posible, sé que no podre evitar recordarte cuando escuche alguna que otra canción, oiga esa palabra tan tuya o simplemente me encuentre con alguien que se llame como tú. Sin embargo, hoy quería escribir sobre todos esas pequeñas cosas que me hacen sonreír, como esa sensación de un ataque de risa inesperado, en un momento equivocado y difícil de controlar, cosas como esa… cosas que a veces, pasamos por alto.
“Hay muchas cosas que me gustan, me gusta escribir, me desahoga, me alivia y sin duda, hace que muchas veces me sienta mejor.
Adoro viajar en tren, tal y como lo hago ahora, y ver el paisaje, con su gente, sus árboles, sus casas llenas de historias, sus nubes que sin remedio van quedando atrás mientras yo, avanzo. Me gusta la forma tan descarada de aquel muchacho. Sí, de ese, de ese que está sentado a mi derecha y que parece cansado. Y también me gustan sus zapatillas.
Me gusta ver la sonrisa de gente. Y adoro el azul del cielo en un día de primavera.
Me gustaría estar en el césped, sintiéndolo fresco y verde, mientras leo. Me gusta la brisa de la primavera y como existen personas capaces de ayudar sin pedir explicaciones.
Me gusta pensar e imaginar a dónde irán o de dónde vendrán aquellas personas que van con maletas por la calle. Me gustaría ir a Irlanda, creo que hay suficiente césped para perderme en muchos libros. “
¿Qué pasó? “me gustaría conocerte, sonreír y ya no dejar de hacerlo jamás” Hiciste que dejará de sonreír un tiempo, y cuán tonta he sido por hacerlo. Esta entrada es por todas esas cosas, que pequeñas y al parecer insignificantes dejaron de hacerme sonreír y ahora, lo han vuelto a conseguir. Me estoy recuperando de ti. Estoy recuperada de ti.
Y ¿ves? Aunque quiera, no podré dejar de recordar lo que vivimos, porque está ahí, y siempre estará, como esa canción, como esa palabra tuya o como tu nombre. La diferencia es que ahora puedo escuchar esa canción, pues oír esa palabra y puedo pronunciar tu nombre, y sonreír.
Me gustan muchas cosas pequeñas que me hacen sonreír, y es justo de eso de lo que quería hablar con esta no última entrada dedicada a ti.