viernes, 24 de junio de 2011

No me lo pienso perder.


Algo está cambiando, una revolución completa en mi vida, sí, eso es. Me estoy volviendo loca. Una revolución.
Y quiero bañarme en el mar desnuda.
Y quiero empaparme de lluvia y bailar bajo ella.
Quiero pasar un día en la playa y después volvera casa para dormir.
También, quiero sentir terror viendo una peli, tener que encender todas las luces de mi casa y abrazarme a mi peluche preferido para poder dormir.
Y quiero pasar una noche entera hablando.
Quiero aprender a tocar mi guitarra. Y algún día, cantar algo escrito por mí, aunque cantar no sea lo mío.
Quiero pasar una noche en la montaña, bajo ese cielo, ese cielo que no existe en Madrid.
Me gustaría poder contar todos los lunares de mi cuerpo. Pero para esto, necesitaré ayuda.
Y quiero enterrar una cápsula del tiempo, y saber que la descubrieron, dentro de muchos años.
Me gustaría que la canción que ahora escucho no acabara nunca.
Y quiero ver de nuevo mi serie favorita, desde el comienzo hasta el final.
Y quiero, quiero… quiero muchas cosas, cosas insignificantes, que sin darme cuenta están haciendo que mi vida tome un giro de 360°. Cosas como estas, una revolución de ideas, de pensamientos, de sensaciones, que sin duda, quiero vivir. Que sin duda, ya estoy viviendo.

jueves, 16 de junio de 2011

Me sumergiré.


Voy cogiendo fuerza, voy avanzando… cada bocanada de aire a mis pulmones supone una inmersión más, y sentir de nuevo todo el peso del agua sobre mí, como cada gota recorre mi piel, como mis piernas se mueven al ritmo adecuado para avanzar, bajo el agua. Respirar, y hacerlo una vez más. Avanzar, avanzar, y avanzar. Como en la vida, pero a la vez diferente. En la vida no se puede parar a descansar. Es bocanada tras bocanada, a veces más ahogadas, otras veces más ligeras, más tranquilas, pero no puedes parar. Porque si paras, te hundes. Es como el sonido del piano que no quieres que termine, como una tarde de sol, como una larga noche de conversación con los amigos, como una buena película dónde te gustaría saber qué pasó después una vez termina, es avanzar, porque tienes la seguridad de que habrán más momentos así, donde las bocanadas son tranquilas, ligeras y sobre todo, felices. Es simplemente avanzar, seguir nadando…

lunes, 6 de junio de 2011

Pájaros.


Un suceso más, el último. Espere diez minutos y me marché. Podría haber esperado más, sin embargo, me he cansado.
En la vida no se trata de esperar a que pase la tormenta, sino salir y bailar bajo la lluvia. No voy a esperar a que ocurran las circunstancias ideales, ni la mejor ocasión para actuar, porque tal vez no lleguen nunca. Fue una casualidad, no pensaba pasar por ahí, pero cuando lo hice me acordé. Y no lo pude evitar, lo pensé, y pensé que era mejor arrepentirse de haberlo intentado que de no hacer nada. Soy así.
Y me tatuaré, algún día de estos de locura, el vuelo libre de un pájaro junto a mis costillas, donde más duele, para que quede bien marcado lo caro que sale echar a volar, lo bien que sientan esos instantes de vuelo libre y lo duro que es el aterrizaje forzoso.
Y no me han dado la beca ¿y? Madrid es precioso.

sábado, 4 de junio de 2011

Como cuando menos buscas, más encuentras. Cuando menos espero…acaba tú la frase.

miércoles, 1 de junio de 2011

Mi camiseta


Una camiseta, súper grande qué irremediablemente dejar al descubierto mi hombro, sólo eso, solo esta camiseta y sé que empieza el buen tiempo. Sé que terminan muchas cosas y empiezan otras nuevas. Lo estaba esperando y me encanta la sensación de ir quitándome prendas para ir teniendo calor, para ir sintiendo como viene, como se acerca esa sensación, sí, esa que sientes cuando te vas a dormir sin llevar nada, ese roce agradable de las sábanas por las piernas…esa libertad, desnudarte y sentir.