miércoles, 20 de abril de 2011

Vaya lío, ¿eh?


Mirar por la ventana y ver como poco a poco el día se nubla, y sin embargo, sentirte bien. A veces las cosas no salen como esperas, te llevas desilusiones, y en muchas ocasiones, nada depende de ti. A todos nos ha pasado. A ella también le ha pasado, hace poco. Nada serio. Sólo quedar, hablar y demás… pues vale. Tampoco pretendía tener nada serio. Las cosas son así. Cobarde.
Es curioso como el ser humano tiene miedo simplemente a la vida, al cambio que, sin duda, vendrá. A tirarte al vacio sin saber si el golpe vendrá pronto o si no lo hará nunca. Está claro, que si no te tiras, no lo sabrás. Vuelvo a decir, cobarde.
Vaya, se está nublando más de la cuenta. Mirar por la ventana y ver una nube increíblemente oscura encima de ti, y sin embargo, sentirte bien. Con ganas de salir y mojarte de esa lluvia que caerá para todos igual. Empaparte y sentirte vivo, después de todo. Dicen que después de la tormenta llega la calma, pero la tormenta no ha hecho más que empezar y sólo quiero empaparme. Eres un cobarde.
Dejaré que el tiempo pasé, que pase la tormenta que tanto te asusta, con sus truenos y rayos, y quizás, cuando tengas el valor de saltar al vacío sin saber cuándo llegará el golpe, quizás, te lleves el golpe, porque quizás, no haya nadie esperando. Corbarde.

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