Madre mía, ¡qué presión! Odio estas cuatro paredes de mi habitación… ¿Alguien podría derribarlas por mi? Gracias. Yo, por ahora, iré haciendo la maleta, por si me tengo que marchar.
Necesito salir, lo sé. Necesito tomar aire, respirar y seguir adelante. Me he estancado un poquito, es que las cuestas arriba son duras y da igual si estas acompañado o no, ya que todo el esfuerzo es cosa tuya. Supongo que cuando venga la cuesta abajo, todo irá mucho mejor, y solo espero eso.
Esto, es sólo para darme autoánimos… aunque, en realidad, las cuestas arriba tampoco son tan horribles, desde arriba, claro. Cuando todo ya ha pasado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario