viernes, 9 de diciembre de 2011

Heridas de piruleta


¿No lo oyes? ¿No lo escuchas? Sí, sí… a lo lejos, como si estuviera el sonido empañado, como si algo le impidiese salir, ¿lo oyes ahora?, silencio, cállate, que está ahí, pero seguro que jamás te has parado a prestarle atención, a escuchar, debes escucharlo, como cruje, como se retuerce ahí dentro, como llora, como contiene un grito de dolor que se muere por salir, ¿lo escuchas?
Shhh… ahora llora, pero en silencio, solo suspira, se estremece, escucha, presta atención, ¡mira como sufre!, atento, atento, que ahora habla, hablará, te hablará a ti, que le hiciste quebrar… escúchale, escucha lo que tiene que decir, su dolor, su agonía, su miedo, su esperanza robada, su lamento, su grito sordo, su espera interminable, escucha, y ahora que lo oyes bien, que te has acercado,  dile que no deje de latir.

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